“Si él la amase con toda la fuerza de su alma mezquina, no la amaría en ochenta años tanto como yo en un día.”— Emily Brontë. Cumbres borrascosas.
“Si él la amase con toda la fuerza de su alma mezquina, no la amaría en ochenta años tanto como yo en un día.”— Emily Brontë. Cumbres borrascosas.
¿existe alguna cosa que no la acerque a mí y no me la recuerde? No puedo ni bajar la vista al suelo sin que sus rasgos se dibujen en las baldosas. En cada nube, en cada árbol, colmando el aire nocturno y refulgiendo de día a rachas en cada objeto, me veo continuamente cercado por su imagen.
“Pues amo el suelo en que pone los pies, y el aire que le rodea, y todo lo que toca, y todas las palabras que pronuncia, y todo lo que mira y todo lo que hace… ¡Le amo enteramente!”— Emily Brontë. Cumbres borrascosas.
“No quiero hablar de ella; quisiera borrarla de mi pensamiento para evitar la evocación de recuerdos que me enloquecen.”—
“¡Te aseguro que yo he alcanzado ya mi cielo, y si algún otro hay, no me interesa ni en lo más mínimo!”— Emily Brontë. Cumbres borrascosas.